Etiquetado: José Tomás

La tarde que no fué

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@ebuenavida 

Las expectativas superaron por mucho el codiciado mano a mano entre José Tomás y Joselito Adame en la Plaza México el domingo pasado.

‘El mejor torero del mundo’ se leía en los carteles repartidos a lo largo y ancho de la #CDMX para anunciar la corrida más esperada de la temporada grande 2015-2016 del coso de Insurgentes. La ponderación era para  José Tomás (Madrid, 1975) quien se enfrentaría en un ‘mano a mano’ con Joselito Adame (Aguascalientes, 1989) en el ruedo que lo vio convertirse en torero hace veinte años. El cartel provocó tal expectación que los boletos se vendieron (a precio de oro) dentro y fuera de México. Todo kiski estaría ahí y media España (se rumoraba) asistiría a la corrida el 31 de enero pasado. Los motivos no eran pocos: el diestro español tenía 6 años sin torear en’ la México’ y el matador hidrocálido venía de triunfar en las ferias de San Isidro y de Abril en las plazas de Madrid y Sevilla la primavera pasada. Lo que sucedió en el albero lo han contado ya las plumas mas taurinas  con su exquisita narrativa. Lo que se vivió en torno al evento es digno de contarse desde el segundo tendido de Sol por un simple aficionado a la controversial fiesta.

Era una de esas ocasiones especiales.  Ni los desorbitados precios de la reventa, ni los kilómetros recorridos impidieron que la afición se acodara en el redondel para disfrutar del tête-à-tête entre el hidalgo mexicano y el hidalgo español. La leyenda y la expectativa llenaron la Monumental Plaza de Toros México ‘hasta el reloj’. Cerca de 45,000 personas abarrotaron la decimosexta corrida de la temporada en la que los símbolos estuvieron presentes en todo momento: Aguascalientes, Madrid, México, España y como telón de fondo la plaza más grande del mundo donde el de galapagar recibió la alternativa un lejano 1995.

Los éxitos de José Tomás no han sido pocos. Verbigracia las 4 orejas que cortó en Las Ventas en 2008 y las 11 que corto en Nimes en 2012. Más escuetas son sus apariciones en el ruedo. A la leyenda se le suma que sus corridas no son trasmitidas por televisión: lo que pasa en la plaza se lo llevan los aficionados. La tarde del domingo Dios no repartió suerte. Hay quienes dicen que los toros no dieron el ancho y quienes opinan que el diestro español no conectó con sus astados. Con entusiasmo se enfrentó Tomás al primero de la tarde y  le sacó algunas  faenas y una oreja que termino devolviendo a la cuadrilla. El toro, vertical cornamenta y débiles patas, le propino dos volteretas aparatosas y el disgusto de no haber lucido como todos esperábamos.  Hasta ahí llego el mítico matador español. Él tampoco quedó satisfecho.

Quien sí conecto con sus bestias fue Joselito. Siete toros de 3 ganaderías diferentes (Los Encinos, Fernando de la Mora y Xajay) aparecieron en el ruedo. El quinto fue devuelto a petición del público y último en cruzar la puerta de toriles fue el que salvo la tarde. ‘Los últimos serán los primeros’ y el séptimo de la corrida, a mano del de Aguascalientes, fue el único que le permitió lucirse y escuchar fuertes ecos de ‘ole’ con sus elegantes ‘zapopanas’ ejecutadas con precisión de reloj suizo. Torero, torero le corearon al finalizar la corrida mientras la banda de la Monumental tocaba la canción de su tierra ‘Pelea de gallos’. Dos orejas se llevó consigo y la satisfacción de resultar vencedor en su tierra.

Se auguraba una tarde histórica para la lidia. Lo cierto es que las cosas tan esperadas generalmente decepcionan. Para ponerse frente al toro hay que tener un valor que casi nadie, pero para los precios tan altos, el personaje tan mitificado y leyenda de su arte tan platicada, lo que se vivió el pasado domingo no estuvo a la altura de las expectativas. Este fin de semana se pretende ver más arte en #ZMaco2016 que el que vimos el domingo anterior la Plaza México. José Tomás ya fue invitado a volver al coso de Insurgentes para reivindicarse con su afición. Por el momento: ¡Viva Aguascalientes!, ¡Viva!

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