Categoría: Sociedad

CAMBIA TU CASA SIN SALIR DE CAZA: Jesús Morelos

CAMBIA TU CASA SIN SALIR DE CAZA es una serie de charlas transmitidas por Instagram ideadas durante el confinamiento por el #coronavirus.  El propósito de estas apariciones es entretenernos platicando de arquitectura, interiorismo, diseño, decoración, arte, jardinería y más. Durante la charla cada invitado nos comparte algunos consejos para mejorar el lugar en el que vivimos y de paso ocuparnos durante la cuarentena.

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Jesús Morelos es un creador empedernido. Su autodenominado oficio de FLORISTA fue la inspiración para crear una marca de la que él mismo es la imagen. Tanto él como La Distribuidora se han vuelto una referencia en México de la decoración con flores en todas las escalas. Su desarrollado sentido de la estética le sirve igual para crear un ramo de flores que para diseñar espacios y eventos. Emprendedor y visionario, Jesús tiene un ojo que descubre la belleza donde muchos no son capaces de percibirla. Y ese ojo le ha servido también para transmitir en sus redes sociales su particular sentido de la moda y el estilo. Divertido, fresco y simpático son los adjetivos que refleja en cada una de sus publicaciones en Instagram y así es como mejor se puede describir también en el terreno personal.

REVELACIONES AL VUELO

COLLAGE JESUMO

1. Jesús en su casa, su lugar feliz, 2. El ex-presidente de México Lázaro Cárdenas, 3. El clan Kardashian, 4. Pintura de Oscar Torres, 5. Anturio rosa

REVELACIONES AL VUELO

¿Qué es el éxito para ti? Ser feliz haciendo lo que quieras hacer y lo que te gusta

¿Color favorito? Blanco

Algo que nadie sepa de ti Nadie lo sabe

Tu objeto más preciado Soy muy desprendido, algo así que digas es mi más preciado tesoro no tengo. No soy aprensivo.

¿Cuál ha sido tu mayor logro hasta ahora? Hacer de La Distribuidora un modelo de negocio. Ya son 16 personas que han creído y se han sumado al proyecto en 4 años

¿Tu lugar feliz? Mi casa

¿Qué cualidad aprecias más en un hombre? Su seguridad

¿Y en una mujer? Igual

¿La flor que más te gusta? Por temporadas, ahorita estoy enamorado de los Anturios.

¿Qué defectos te inspiran más indulgencia? (puedes perdonar) La impuntualidad

Placer culposo Las Kardashian

¿Qué hábito ajeno no soportas? La gente sucia

¿Tu pintor preferido? Oscar Torres

¿Tu nombre favorito? Lázaro

¿Frase, mantra o lema? ‘Dale estilo a tu casa, dale estilo a tu vida.’

RECOMENDACIONES

‘ORQUIDEANDO’ por @jesumo

 

 

CAMBIA TU CASA SIN SALIR DE CAZA: Mariana Arias

CAMBIA TU CASA SIN SALIR DE CAZA es una serie de charlas transmitidas por Instagram ideadas durante el confinamiento por el #coronavirus.  El propósito de estas apariciones es entretenernos platicando de arquitectura, interiorismo, diseño, decoración, arte, jardinería y más. Durante la charla cada invitado nos comparte algunos consejos para mejorar el lugar en el que vivimos y de paso ocuparnos durante la cuarentena.

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Mariana Arias es interiorista. Culichi de nacimiento, tiene un ojo culto que viaja a tutti plen y le sirve para capturar y compartir en sus redes sociales lo que ve allá donde va. Como buena diseñadora, su buen gusto no se limita al interiorismo, sino que lo traslada a su manera de vestir y de vivir. Para Mariana cada invitación en casa es una fiesta y una oportunidad para explotar y compartir ese placer que dan los espacios bien ambientados. Su casa es un lugar acogedor que trasmite elegancia e invita a observar con detenimiento cada detalle.

 

‘QUARANSTYLING’ por @maginteriordesign
¿Cómo decorar con hojas verdes?
1.- Corta hojas verdes grandes que tengas de tu jardín, terraza o alguna maceta con unas tijeras
2.- Amárralas con una liga de plástico para acomodarlas bien
3.- Límpialas con un trapo mojado en cerveza para realzar el color y darles brillo
4.- Colócalas en un florero con agua limpia 
¡Listo!
Las hojas verdes agregan un toque moderno y fresco en cualquier espacio. Las puedes poner donde sea (comedor, sala, bar, cocina, recibidor, recámara, terraza) ya que combinan perfectamente cómo accesorio con libros y velas. Un dato inteligente de usarlas es que te duran hasta 2 meses vivas y se ven simples y elegantes! 

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CAMBIA TU CASA SIN SALIR DE CAZA: Organiza tu librero

(Transcripción del Instagram LIVE transmitido vía @ebuenavida)

CAMBIA TU CASA

Después del LIVE para hablar de reflexiones y consejos de ‘Interiorismo en tiempos de COVID19’ y animado por la revolución que ha supuesto el #coronavirus en nuestra forma de interactuar decidí hacer otro más. El verso (sin esfuerzo) de ‘cambia tu casa sin salir de caza’ alude a la recomendación de no salir a ‘cazar’ la COVID19. Dicen los que saben que en los tiempos que corren debemos mantener ‘entretenida a nuestra audiencia’, pero en este caso el que se entretuvo fui yo. Para hacer estas transmisiones he puesto en papel muchas ideas tanto de arquitectura como de interiorismo y he reflexionado acerca del proceso creativo para diseñar mi casa. Con el pretexto de hacer una aparición digna y decir cosas ‘inteligentes’ reflexioné, pensé, escribí, edité y practiqué varias veces antes de comenzar a hablarle a la cámara de mi IPhone y el resultado fue divertido y gratificante.  Al final me he dado cuenta que hablar en video es una buena oportunidad para organizar ideas y compartirlas con amigos y personas que están interesadas.

La segunda emisión trata entonces de una de las áreas que más me gustan de mi casa: la Biblioteca. Pretensiosamente llamo así nada menos que a una esquina de mi casa. Sea imaginación o ley de la atracción, un librero blanco de piso a techo y una poltrona cómoda detrás de un otomano para posar los pies conforman mi anhelado espacio para acomodar mis libros y algunos de mis objetos favoritos de mi casa.

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Espacio de Biblioteca con poltrona y otomano en madera y piel diseño de Shoemaker años 60 / Proyecto: Emilio Alvarez Abouchard Arquitectura / Fotografía Oscar Hernández

Lo más bonito de una biblioteca es que esté desbordada de volúmenes, pero lo más interesante de las estanterías es su contenido: los títulos, los autores, las ediciones y sobre todo la organización. Cualquier aficionado a los libros puede confirmar que una buena biblioteca cuesta mucho tiempo, dinero y esfuerzo. Y en la mía me gustaría tener una vasta colección de libros de arquitectura, diseño, arte y la literatura que me gusta. Pero mientras llega el librero desbordado y la biblioteca ordenada les comparto algunos consejos para que el librero de su casa se vea organizado y estético:

  1. En cuanto a la arquitectura del librero, en Emilio Alvarez Abouchard Arquitectura preferimos las estanterías simétricas. Es decir, todos los espacios tienen el mismo ancho y el mismo alto y de ser posible preferimos un librero de piso a techo. Esto hace que la pared quedé cubierta de libros y genera una sensación de amplitud por el fondo del mueble.
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Biblioteca y comedor con Mesa YSL en mármol y acero inoxidable de EAA Arquitectura / Proyecto: Emilio Alvarez Abouchard Arquitectura / Fotografía Oscar Hernández

  1. Existen infinidad de diseños de libreros y materiales para construirlos: madera, acero, aluminio, cristal y hasta textiles. Todo vale y todo funciona. La medida mínima que utilizamos para los entrepaños es de 35cm.
  2.  Ordena tu biblioteca: pon en práctica lo que aprendiste en la primaria de las fichas bibliográficas y haz de bibliotecario en tu propia casa. Puedes ordenar por autor, por orden cronológico, por título o por categoría. Yo elegí algunas categorías como arte, arquitectura, diseño, literatura, estilo de vida y otros. Y en arquitectura algunas subcategorías como teoría de la arquitectura, edificios, arquitectos (monografías) y proyectos. Cada quien debe escoger las categorías según sus libros.
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Perspectiva Depto CE / Proyecto: Emilio Alvarez Abouchard Arquitectura / Fotografía Oscar Hernández

  1. Has un inventario en Excel de tu biblioteca. Así será más fácil que puedas contabilizar, controlar y hasta re organizar tu biblioteca en el momento que prefieras.
  2. Acondiciona tu librero de manera simétrica. Como se puede observar, yo deje libres toda la franja de arriba y la de abajo para concentrarme en llenar los espacios intermedios. Así se ve más saturado aunque tenga pocos libros.
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Librero en madera con laca blanca / Proyecto: Emilio Alvarez Abouchard Arquitectura / Fotografía Oscar Hernández

  1. Acomoda las piezas y los libros de lo general a lo particular. Primero ordena los libros y acomódalos, después mete las piezas más grandes: como lo hacen los artistas, sirve mucho alejarse y acercarse al ‘lienzo’ para ver que esté balanceado. Al final acomoda estratégicamente las piezas pequeñas. Ten en cuenta también los colores y distribúyelos aleatoriamente.
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Acomoda primero los objetos grandes en tu librero

  1. Escoge las portadas de los libros que más te gustan y ponlas de frente para que ocupen más espacio, llene más fácil los espacios y vistan tu librero. Ojo con los colores de las portadas aquí también, procura que sean variados.
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Combina con todo tipo de objetos: lentes de acrílico azul de Salo Shayo

  1. Otro consejo para llenar con libros es poner los libros ‘en exhibición’ con unas bases para portarretratos como en las librerías y tiendas.
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Libro ‘en exhibición’ del Museo Palacio de Bellas Artes

 

  1. Toma inspiración de bibliotecas y librerías que te gusten, yo recuerdo especialmente la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en Madrid; la ‘torre del conocimiento’ del Arq. Carlos Campuzano en la Universidad de los Andes y la librería del Fondo de Cultura Económica del Arq. Rogelio Salmona ambas en Bogotá; o cualquiera de las librerías de Assouline por el mundo.
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‘La Torre del conocimiento’ del Arq. Carlos Campuzano dentro de la Biblioteca de la Universidad de Los Andes en Bogotá, Colombia 2013.

  1. Atrévete a exhibir todos los objetos que te gustan, muestra tu personalidad en cada rincón de tu casa. Yo tengo algunas de mis esculturas que más me gustan, macetas, portarretratos, cerámicas y varias piezas de arte popular. Tengo también tres colecciones de revistas que ordenadas quedan muy bien y ayudan a llenar el librero.

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    Jaguares de barro de los Altos de Chiapas de la maestra Juana Gómez Ramírez

Arquitectura: la batalla de las pasiones

CATEDRA BLANCA

Portada del libro Orden Unidad Sistema 15 años de la Cátedra Blanca. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, 2019.

Decía Agustín Landa Vértiz que ‘el que copia una vez es un copión, el que copia muchas veces es un investigador’. Frases memorables como la anterior y una disciplina inalterable fueron parte fundamental de la retórica y la actitud de Agustín para enseñar arquitectura a más de 250 alumnos que participamos en la Cátedra Blanca y a muchos otros más que pasaron por el Taller Vertical en el Tec de Monterrey. Su legado ha quedado impreso en un libro que reúne más de 80 proyectos de arquitectura realizados por ex-alumnos y profesores de la Cátedra. Orden Unidad Sistema fue presentado ayer para celebrar 15 años de la Cátedra Blanca fundada por Agustín Landa y Cemex en la carrera de arquitectura del campus Monterrey.

La Cátedra Blanca surgió de un modelo de ‘cátedra empresarial’ en la que Cemex brinda apoyo para la investigación y el desarrollo de la arquitectura en la academia. En 2003 la empresa invitó al arquitecto Agustín Landa Vértiz a replicar el formato de la Universidad Politécnica de Madrid en Monterrey y lo que se ideó como un ‘taller de arquitectura en una universidad’ según Roberto Romero, nació como ‘un curso intensivo, de alto rendimiento, que forma a los alumnos con una visión del impacto que puede lograrse a través del diseño arquitectónico’ (1) vigente hasta la fecha. De la Cátedra Blanca surgió la idea de crear el Taller Vertical: un conjunto de talleres de diseño cuya intención era más bien hacer un taller horizontal en el que los arquitectos de semestres avanzados intercambiaran ideas y conocimientos con los de nuevo ingreso. El Taller, dirigido por ex-alumnos de Agustín lo único que tenía (y conserva) de vertical son los niveles de los cursos que culminan con la Cátedra Blanca en los últimos semestres de la carrera.

Agustín Landa Vértiz creó, en palabras de Roberto Zúñiga (Consultor de la Cátedra Blanca), una escuela dentro de una escuela en el Tec de Monterrey. Y para ello no solo fundó la Cátedra y creó el famoso Taller Vertical, si no que recicló un viejo edificio de almacenaje contiguo al campus (denominado AR-1-ZONA) para hacer coincidir a sus alumnos en lugar, tiempo y espacio todos los lunes, miércoles y viernes a las 7:00am durante los 12 años que enseñó con extraordinaria pasión la arquitectura. Para muestra, Agustín ordenaba que sus alumnos trabajáramos fuera de casa, dentro de ‘Arizona’ y sus clases no se impartían solo 2 veces por semana como las demás clases de proyectos: los miércoles se organizaban (y organizan) charlas a las que asisten todos los alumnos del Taller Vertical.

La tercera es la vencida y después de aterrizar la idea a la primer década de la creación de la Cátedra, y retomarla 2 años después por el mismo Agustín, fue hasta la década y media (2018) que se logró concretar un homenaje para honrar el legado de un arquitecto ejemplar que ‘comía de la arquitectura, pero vivía de enseñarla’ (2). Roberto Romero, Agustín Landa Jr. y Laura Gómez lanzaron una convocatoria a todos los ex-cátedros para postular proyectos construidos y previa selección, editar una monografía que materializara 15 años de enseñanza de arquitectura. El resultado es un libro que reúne más de 80 proyectos de ‘los ejemplos más claros de cómo ésta metodología (de la Cátedra Blanca) se ha enraizado en el ejercicio profesional de los egresados’ (3). La elección de los proyectos se basó en la aproximación de los arquitectos a los proyectos y la solución en partes; no el lenguaje arquitectónico, ni la importancia dentro de la trayectoria individual.

La presentación de Orden Unidad Sistema 15 años de la Cátedra Blanca ocurrió ayer en la Cafetería La Carreta del Tec. Pero antes de que Alejandro Rivadeneyra, Roberto Zúñiga, Laura Gómez, Roberto Romero y Agustín y Pablo Landa presentaran el libro a través de sus testimonios, los directivos del Tec de Monterrey y Cemex efectuaron la firma del convenio Tec-Cemex para continuar con el legado de Landa en persona de Romero; titular de la Cátedra Blanca, parte medular de la metodología de enseñanza y compañero de batallas de Agustín sin quien no se podrían cosechar los éxitos sembrados en 2003.

Agustín Landa Vértiz no inventó el hilo negro de la arquitectura pero logró con su férrea práctica un hilo conductor inigualable en toda su trayectoria. No copio a Luis Barragán, Frank Lloyd  Wright y Mies Van der Rohe, pero investigó su obra y la de tantos más para enriquecer su arquitectura. No dio clases en una universidad, creó una escuela dentro de una escuela en la universidad donde educó. No viajó con los estudiantes para conocer arquitectura, nos reveló el sentido del contexto en la arquitectura que visitamos. No recorrió una trayectoria larga pero dejó un extenso legado en cada uno de los alumnos a los que enseñó. Agustín Landa no le ganó la batalla a la muerte pero transmitió, con ecos infinitos, su batalla más importante: la arquitectura. O la batalla de las pasiones, como el mismo la proclamó.

  1. Ricardo Naya. (2019). Cátedra Blanca CEMEX-ITESM. En Orden Unidad Sistema, 15 años de la Cátedra Blanca(20-21). Monterrey, México: Insituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
  2. Roberto Zúñiga. (2019). Una escuela dentro de una escuela. En Orden Unidad Sistema, 15 años de la Cátedra Blanca(20-21). Monterrey, México: Insituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
  3. Roberto Romero. (2019). La Cátedra Blanca, un taller de diseño arquitectónico. En Orden Unidad Sistema, 15 años de la Cátedra Blanca(20-21). Monterrey, México: Insituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
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Cátedra Blanca 21 en el despacho del Arq. Rogelio Salmona en Bogotá, Colombia 2013. (Paulina Rangel, Maria Luisa Jaime, Monica Villatoro, Jesus Quiroga, Alejandro Peña, Andrea Sepulveda, Agustín Landa, Miguel Cervantes, Daniel González, Alberto Payton, David Benítez y Emilio Alvarez)

Cena en mi casa (Calavera)

A mis abuelos Luisa, Güera, Jorge y Alfonso; y a mi Tía Gloria

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Ya estaba todo a punto para el gran día,

por recibir estaba, muy especiales visitas.

Una sola noche a la vida volvían

para comer, brindar y olvidarnos de las cuitas.

 

Desde muy temprano Vicky empezó a cocinar

La probada Lasagna Julita ocurrió preparar.

Con el recetario herencia de Gloria comenzó a guisar…

cuando la occisa por la puerta muy puntual resultó entrar.

 

¡Señora! Le grito Vicky con la cara desencajada

-‘¿Que no te avisaron que venía?’

Le dijo Gloria soltando una carcajada

-‘…pero no que tan temprano llegaría’

 

El segundo en llegar fue Alfonso mi abuelo

Con su puntualidad ‘don de reyes’ se presentó.

Tanto trabajo le costó bajar del cielo

que con ‘limong’ y un tequila se niveló.

 

¡Bienvenido Compadre! A Don Jorge abrazó

-‘¿Qué hacemos aquí? a Morelia deberíamos de ir’

-‘Échate un tequilita, Compadre’, Don Alfonso le comentó:

-‘Para ver a Monarcas perder mejor me quedo aquí’

 

Más tarde Luisa y Güera se presentaron con prisa.

Su vodka y su Petróleo ya estaban en la mesita.

-‘Venimos de la peluquería’ se morían de la risa

Porque en realidad se había alargado la jugadita.

 

Todos en la chorcha estaban cuando La Parca sin avisar tocó la puerta

-¿Que hacen todos aquí si ustedes ya se habían petateado? preguntó

Venimos desde el cielo sin poder rechazar la oferta

-‘A mí ni me vean’, Vicky se sonrojó.

 

-‘Vengo por el tal Emilio, un Arquitecto…

el que organiza todos los días una pachanga o una cena,

me mandaron sus vecinos que lo quieren ver muerto.

¿Dónde estará el infeliz creador de esta verbena?

 

Emilio Alvarez Abouchard, Ciudad de México 2019

MiMorelia.com

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La fachada de la catedral de Morelia como remate de la calle Benito Juarez

No importa cuando leas esto, seguramente estás a punto de visitar la ‘Ciudad de la Cantera Rosa’ y estás buscando recomendaciones para tu viaje.  Soy un orgulloso moreliano que promueve su ciudad aquí, allá y acullá y a petición de varios amigos he ido enlistando los lugares que más me gustan y me parecen más interesantes para compartirlos contigo, con ellos y con todos los que quieran tener una visita memorable a Morelia.

Hoteles, Restaurante, Bares, Cafés, Edificios, Monumentos y Escapadas de un día componen esta selección probada y aprobada por amigos muy queridos como Juan y Maca (España), Natalia (Colombia), Claudia (Brasil), Max (España), Karen, Ana Paola, Sara y Sofía (México) quienes han visitado la capital michoacana y han disfrutado de estos planes.

Cada quien habla como le va en la feria y tus comentarios acerca de estos y otros lugares/planes son bien recibidos para enriquecer la selección y seguirla compartiendo a todos los amigos que visitan Morelia. Espero que estas recomendaciones sean de tu interés y te ayuden a disfrutar nuestra ciudad para que la recomiendes allá donde vayas. ¡Bienvenido!

 

 

HOTELES

Villa Montaña (Calle Patzimba 201, Vista Bella)

Hotel Boutique en el barrio de Santa María de Guido al sur de la ciudad. Sus jardines son maravillosos y las vistas de la ciudad son inmejorables.

Cantera 10 (Calle Benito Juárez 63, Centro Histórico de Morelia)

Hotel Boutique en el corazón del Centro. La decoración de interiores es contemporánea y los cuartos que dan a la calle son los mejores para ver la Catedral en diferentes horas del día.

Los Juaninos (Av. Morelos Sur 39, Centro Histórico de Morelia)

Hotel Boutique en el corazón del Centro. La decoración es elegante y señorial y el restaurante está en la azotea. Imperdible tomar algo o cenar en la terraza del restaurante.

Virrey de Mendoza (Av Francisco I. Madero Pte 310, Centro Histórico de Morelia)

Hotel en un edificio colonial del S.XVIII el corazón del Centro. La decoración es más barroca con antigüedades. El piano de cola y el vitral del lobby hacen obligatoria la visita al hotel. Se puede disfrutar también su terraza a pie de calle en el portal Matamoros.

Casa Madero (Av Francisco I. Madero Ote 137, Centro Histórico de Morelia)

Hotel Boutique contemporáneo a 1.5km de la Catedral dentro del primer cuadro de la ciudad. Vale la pena visitar el Callejón del Beso, las Tarascas y el Jardín de Villalongín.

Casa San Diego (Av Acueducto 197, Centro Histórico de Morelia)

Hotel Boutique contemporáneo a 1.5km de la Catedral dentro del primer cuadro de la ciudad. El hotel está sobre la Calzada Fray Antonio de San Miguel, un elegante paseo de cantera cuyo remate es la iglesia más bonita de la ciudad, el Santuario de la Virgen de Guadalupe.

 

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El ‘túnel’ natural de los arboles de la Calzada de Fray Antonio de San Miguel

RESTAURANTES

Lu Cocina Michoacana (Portal Hidalgo 229, Centro Histórico de Morelia)

Comida típica de Michoacán en plein air bajo el Portal Hidalgo en el corazón del Centro Histórico. A cargo de la Chef Lucero Soto, todo está delicioso pero vale la pena probar la Botana Cantinera, las corundas y las enchiladas placeras. El mejor plan es sentarse en el portal para ver pasar gente y escuchar la música de la Estudiantina en directo.

La Conspiración de 1809 (Portal Allende 209, Centro histórico de Morelia)

El vecino más nuevo del Centro Histórico se aloja en la Casa Michelena junto a Fortunata  y Jacinta (churrería) y el Café Michelena (cafebrería). Los tres locales son imprescindibles por el diseño de interiores hecho por Luis Laplace, el diseñador argentino afincado en París. La cocina de la Conspiración está a cargo de Cynthia Canela (otrora Chef de San Miguelito) y el menú tiene platos estilo cantina. El Vasolote es exquisito.

San Miguelito (Perif. Paseo de la República S/N, La Loma)

Un clásico de la ciudad a medio camino entre el barrio de Santa María y el Centro Histórico. Éste Restaurante Boutique es un clásico de Morelia donde la decoración es ecléctica y todo está a la venta. La comida mexicana es riquísima sobre todo el Pollo en salsa de tamarindo. No te puedes perder el ‘Rincón de las Solteronas’, una enorme ofrenda a San Antonio de Padua a quien previo ritual de adoración se hacen peticiones de matrimonio bajo los ojos de 850 representaciones del santo de los enamorados, todas de cabeza…

Tata Mezcalería (Bartolomé de Las Casas 511, Centro Histórico de Morelia)

Restaurante de cocina contemporánea a 1km de la Catedral dentro del primer cuadro de la ciudad. Su barra de mezcales y  la terraza son inmejorables. Comenzó como un speakeasy y se ha convertido en un referente tanto para turistas como para locales.

Chango (Sor Juana Inés de La Cruz 129, Centro Histórico de Morelia)

A escasos pasos de Tata, la cocina de Chango está a cargo de Daniel Aguilar Bernal, quien curtido en los porteños fogones de Buenos Aires, ha ido evolucionando su propuesta desde que abrió sus puertas. Ahora destacan los tacos gourmet como el de atún y camarón que son mis favoritos. Buen lugar para cenar y tomar tragos.

El Anzuelo (Perif. Paseo de la República 3180, Cinco de Diciembre)

El restaurante de mariscos más reputado de Morelia. Está fuera del Centro pero vale la pena la visita, sobre todo los domingos de Paella Valenciana hecha religiosamente cada día siete por Augusto Caire el dueño del lugar.

Bio (Av Lázaro Cárdenas 2870, Chapultepec Sur)

Fuera del Centro Histórico, el lugar y la locación no le hacen justicia a la comida y el servicio. Los platillos son de inspiración italiana pero con un toque menos convencional. Todo es EXQUISITO, pero la Brocheta de atún, el Risotto de curry y el Risotto a los dos quesos con camarones son las estrellas. No dejar de probar todos los Carpaccios: Alcachofa, Pulpo y Aguacate.

BARES

La oferta de bares en Morelia se renueva día sí y día también. Lo nuevo en el Centro Histórico es Xaneque, un speakeasy de mixólogos en el Jardín de las Rosas. Los clásicos son Sanyago, un bar tranquilo con trovadores en directo y Zacarías, un karaoke cuya ecléctica decoración le da un punto interesante. Para salir a bailar, el otrora Ego Near the Sky (ahora Luv) se mantiene vigente como el antro por excelencia en lo alto de la ciudad en Jesús del Monte con la mejor vista nocturna de Morelia. Vertical  está entre bar y antro y es divertido.

 

 

SITIOS TURÍSTICOS CENTRO HISTÓRICO

Para conocer el Centro Histórico de Morelia no hay nada mejor que hacer un recorrido a pie con Deborah Lopéz (Guía Certificada por la Secretaría de Cultura de Michoacán) quien con toda su amabilidad te contará la historia de la ciudad y te ensenará los tesoros que posee. Pídele que no te deje de llevar a:

Santuario de la Virgen de Guadalupe (San Diego)

Calzada Fray Antonio de San Miguel

Templo de Santa Rosa de Lima

Catedral de Morelia

Palacio Clavijero (Exposiciones itinerantes de interés)

Palacio de Gobierno (murales de Alfredo Zalce)

Casa de las Artesanías (cúpulas)

Jardín y Conservatorio de las Rosas

Museo Casa Natal de Morelos

 

 

ESCAPADAS 1 DÍA

Pátzcuaro

Es la ciudad más importante de la región lacustre a orillas del lago de Patzcuaro. Para dormir te recomiendo el Hotel Posada la Basílica, La Siranda, La Casa de la Real Aduana y El Mesón de San Antonio; Para desayunar, el restaurante del Hotel Posada la Basílica tiene una vista espectacular; Para comer puedes ir al restaurante del Hotel Casa del Naranjo  y si quieres probar charales y pescado blanco hay que visitar al restaurante de la Hostería de San Felipe; para hacer turismo la visita a la Isla de Janitzio desde el embarcadero municipal es imprescindible.

Tzintzuntzan

Es uno de los pueblos más bonitos e importantes alrededor del Lago de Pátzcuaro. Visita la zona arqueológica de Las Yacatas que alguna vez fue templo ceremonial purepecha. Y no dejes de pasear por el Atrio de los Olivos de Vasco de Quiroga dentro del Convento Franciscano de Santa Ana.

Tupátaro

Se encuentra un poco antes de llegar a Pátzcuaro y la visita obligada es a la Iglesia de Santiago Apóstol cuya pintura del techo fue restaurada con la ayuda del consejo Adope una obra de Arte AC.

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Interior del templo de San Francisco dentro del Convento Franciscano de Santa Ana en Tzintzuntzan, Michoacán

 

 

Paella Valenciana

‘El punto más cerca de Morelia al mar’ reza el lema de El Anzuelo, el restaurante de mariscos de referencia en la ciudad. Así se prepara la paella que sirven domingo si y domingo también…

Augusto Caire enciende su bocina portátil, se aprieta su mandil ‘de fundidor’ y se corona un sombrero para hacer frente al sol de mediodía. Así comienza el ritual de la preparación de su ya tradicional Paella Valenciana en El Anzuelo, el restaurante de mariscos que fundó hace 30 años con su esposa Silvia Segura en Morelia, Michoacán. El Ingeniero Caire ha preparado la paella todos los domingos desde 1987  y ha sido probada y aprobada por tres generaciones de su fiel clientela que ya comienza a traer a la cuarta: los hijos de los hijos de sus amigos. Es el Día del Padre y habiendo visto a México ganarle 1-0 a Alemania en el Mundial Rusia 2018 me permite observar y tomar notas de la preparación de su famosa creación. No solo para aprender a hacerla, también para dejar constancia escrita del manjar que ha deleitado tantos paladares morelianos durante todos estos años. Augusto enciende la leña con las cajas de madera de los vinos que se decantan en su restaurante y agarra sus palas de madera para iniciar la liturgia. El día del Señor queda inaugurado.

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El Ing. Augusto Caire y su Paella Valenciana

Ingredientes:

Aceite de Oliva

Tocino en trozos pequeños

Pollo en cubos

Cerdo en cubos

Ajo

Cebolla

Pimiento verde en cuadritos

Jitomate Crudo licuado

Chorizo Español en cuadros

Concentrado de Camarón

Caldo de Pollo

Sal de grano

Soya

Condimento ‘Carmencita Paellero’

Azafrán

Ejotes

Jaiba desmenuzada

Almejas en su concha

Arroz ‘impegable’ o ‘precocido’

Camarones

Calamares (Aros y colas)

Mejillones

Chicharos

Pimiento rojo

Modo de Preparación:

El Ingeniero empieza por verter aceite de oliva para nivelar la paellera. Agrega tocino, pollo y cerdo en cuadros y los deja freírse. Mas adelante agrega ajo, cebolla y pimiento verde. Durante algunos minutos se sofríen todos los ingredientes para después  agregar el jitomate crudo y se revuelve. Después incorpora el chorizo español previamente cortado en cuadros de 2cm aprox. Augusto toma perejil deshidratado entre sus manos y lo espolvorea sobre la mezcla. ‘Yo no le quitó nada y todos los ingredientes se cocinan juntos y forman parte del gusto de la paella porque el arroz es el que agarra todos los sabores’. El comentario viene a cuento porque hay quienes preparan la paella por etapas ‘sacando y metiendo’ los ingredientes para su preparación ‘por separado’. Es tiempo de lluvia y Augusto ‘calienta’ la leña debajo del asador ‘para que prenda más rápido’. Miguel Bosé y Carlos Vives amenizan el Día del padre mientras el jefe de los Caire Segura se celebra con su terapia dominical.

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Augusto agrega la sal a la Paella Valenciana que prepara todos los domingos desde 1987 y se sirve en su restaurante El Anzuelo, en Morelia, Michoacán.

Lo siguiente es agregar el concretado de camarón y el caldo de pollo. Una cerveza Stella Artois bien fría es hoy la gasolina para el Ingeniero que da vueltas alrededor del fogón al ritmo de la música. La proporción de sal es un puño para cada diez personas. ‘Luego la pruebo’ y si se pasa de sal hay que agregar papas y zanahorias crudas en pedazos grandes al momento de tener el caldo porque si no ‘no la salvas’ me comenta. Si el problema es contrario, la sal se diluye en caldo o agua caliente y se agrega a la paella aunque el arroz ya se haya incorporado. ‘Hay que calcular la leña porque si se arrebata es malo y si se ahoga también, y para terminar a la hora de la comida hay que estar pendiente’. Si el fuego llega a sofocarse, hay que darle ‘una soplada’ con lo que se tenga a mano ‘esto sigue siendo como el oficio de bracero’ me dice Augusto que prepara la paella con puntualidad inglesa y termina siempre a la misma hora.

Para agregar el azafrán, el Ingeniero mezcla en una olla: media taza de soya, un sobre de condimento ‘Carmencita Paellero’, un puño de azafrán y una pizca de colorante amarillo huevo para que le de color al arroz sin que quede ‘muy comex’. A la mezcla agrega un poco de caldo de pollo y la pone a fuego hasta el primer hervor, esto con la finalidad de que el azafrán suelte el color. Todo lo que se agrega en el sartén se queda ahí y llegará al plato final, me repite. Después de dejar hervir la paellera cerca de 15 minutos se agrega el menjurje del azafrán y se riega media botella de vino blanco. ‘La paella la estoy haciendo para 40 personas, escalo en dieces’. La proporción de arroz es de 1kg por cada 10 personas, en su caso 1,100gr para prevenirse de que la clientela siempre ordena su paella con más arroz.

Para gustos hay colores y para paellas hay cocineros. Pero la del Anzuelo es personalmente especial,  pues Augusto ha perfeccionado la versión que aprendió de mi abuela María Luisa Miaja Isaac hace más de treinta años. Durante todo este tiempo de paellero el Ingeniero ha visto y ha sufrido de todo.  A propósito del azafrán, me platica la anécdota de la ocasión que agregó al sartén un colorante equivocado. El arroz le salió naranja y él, ni tarde ni perezoso salió al paso argumentando que los pistilos de azafrán se los habían traído de Grecia pero el sabor era el mismo. Efectivamente los comensales se comieron sus raciones sin mayor aspaviento y la paellera quedó vacía como todos los domingos.

Augusto mete una cuchara y prueba de sal. Agrega los ejotes y el resto de los concentrados. ‘Cuando empecé le ponía jaiba entera: una panza o una tenaza y pasaba pinzas a los comensales, pero no se la comían’. Lo que hace ahora es agregar la pulpa de jaiba antes de agregar las almejas en su concha. Después tira el arroz y lo distribuye con las palas de madera (reserva un poco para el final). El Ingeniero espolvorea los camarones y las colas de calamar. ‘Acomodas el arroz y ya no le mueves’, solo le proporciona ‘una arregladita’ para mezclar enseguida unas Almejitas Baby que vienen en lata y refuerzan el sabor de las almejas. ‘Dejé unos cuantos camarones para la segunda tirada de arroz’, me alecciona. Si el fuego se arrebata hay que sacar algunos leños. Agrega más tarde algunos calamares en aros ‘de los que se usan para los calamares anzuelo’ y después acomoda estratégicamente los mejillones, cuidando que no estén rotos y en caso de así sea, se tiran en la paella ‘encuerados’.

En la recta final de la paella, Augusto tapa la paellera para que recircule el vapor. La proporción de caldos es de 4-5L para la cantidad de arroz, es decir un litro por kilogramo más o menos. Probamos el arroz y todavía le hacen falta de 5 a 10 minutos con lo cual vuelve a tapar la paella. Los chícharos se pueden agregar cuando tiene un poco de caldo o al final para decorar junto con los pimientos rojos previamente sancochados en aceite de oliva que le dan el toque de color al platillo. La Paella Valenciana queda lista y la culminación del ritual es el último trago que le da a su ‘cervecita’. El Ingeniero lleva 31 años preparando su paella cada ocho días. Sea acompañado de un tequila, un mezcal o una cerveza ni el fútbol dominical lo distrae para cocinar cada domingo.  La preparación ha terminado, se prueba y se dice mmmmm.

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Aspecto final de la Paella Valenciana de El Anzuelo

De puertas para adentro

Texto publicado en el libro:  Herrera Cornejo, Arturo, 2017, ‘Alfonso Alvarez Barreiro, Un Empresario del Siglo XX en Michoacán’, Morelia, México, Morevalladolid.

Cuando mi abuela Luisa, la mujer de Don Alfonso Álvarez Barreiro, decidió escribir el libro de su vida lo primero que hicieron sus hijos Alfonso y Emilio fue regalarle una computadora. En el estudio de la casa de mis abuelos, Doña Luisa pasaba su tiempo aprendiendo ‘computación’ y poniendo por escrito su infancia durante la Guerra Civil Española, su adolescencia mexicana en el exilio y su vida adulta al lado de mi Abuelo en la ciudad que adoptaron como propia: Morelia. La ‘Maestra Miaja’, activa e inquieta, se dedicó con ahínco a recopilar información para sus memorias en una época en la que el internet interrumpía la señal del teléfono y servía máximo para mandar correos electrónicos. Con la ayuda de su hijo Alfonso, mi abuela se creó una cuenta de hotmail y a través de ella intercambiaba mensajes con algunos habitantes de su natal Melilla quienes le enviaban imágenes recientes de la ciudad, fotos de su casa de veraneo, pormenores de la cárcel donde estuvieron presos y otros datos generales que fueron llenando las páginas de su libro ‘Sombras y luces del ayer: Éxodo de recuerdos’ editado en 1999. La conexión que tuvieron madre e hijo era evidente: ella se entretenía recordando su vida y él se interesaba por los detalles de la Guerra Civil en España desde la perspectiva de una sobreviviente. El resultado fue nada menos que entrañable.

Mi Abuelo en cambio, que fue muy hábil para escribir (se le puede leer en algunas semblanzas en los periódicos del Club Rotario de Morelia), no dejó un testimonio escrito de su periplo y su trayectoria es digna de reconocerse. No solo por su activismo social y su actividad empresarial; también por su promoción al deporte y al desarrollo urbano de Morelia; y por las diversas actividades y proyectos en los que participó con notable liderazgo.

La idea original fue de mi Tío Alfonso y con la inquietud heredada, una vez más, los hermanos Álvarez Miaja se dieron a la tarea de poner por escrito la vida de su padre. La voluntad de ellos y la exhaustiva e interesante investigación del historiador Arturo Herrera Cornejo nos permiten entonces a través de las páginas de este libro adentrarnos en la vida pública de un moreliano por adopción que llegó para quedarse y se ganó un lugar dentro de la historia de la ciudad. Pero la huella que dejó este hombre abarca mucho más que lo que se vivió de puertas para afuera. Mi Abuelo Alfonso fue además la cabeza de su familia, líder entre sus amigos, sabio consejero y un gran maestro cuyos ejemplos y consejos han trascendido en quienes convivimos con él.

Alfonso Álvarez Barreiro nació rumbero y jarocho en el Puerto de Veracruz. A esa ciudad habían llegado sus padres ‘con una mano atrás y otra adelante’ procedentes de Galicia. A diferencia de otros españoles (llegados algunos años más tarde a causa de la Guerra Civil) la familia Álvarez Barreiro había venido a ‘hacer la América’, un término bien conocido entre gallegos y asturianos cuyas familias vinieron a México a principios del siglo XX desde luego a trabajar, pero primordialmente a buscar un mejor futuro. Alfonso, hijo de dos aldeanos de Loña del Monte, aprendió de ellos la cultura del trabajo y de sus hermanos la constancia y la perseverancia para salir adelante.

La situación que vivía su familia lo llevó a trabajar desde muy joven. Primero lo hizo en una panadería y después en un banco. De todos sus empleos aprendió y en todos destacó, pero hubo uno que recordaba con más determinación. A los 20 años se fue a trabajar a Houston, Texas alentado por un primo que vivía allá. Al cabo de unos meses su desempeño fue mejorando y comenzó a hablar inglés, con ello se ganó un ascenso dentro de la empresa aunque existían otros factores por los que ocurrió. Nunca le habían creído que era mexicano por su color de piel y en aquel momento ya estaba listo para liderar a sus compañeros de quienes había aprendido: un grupo de obreros entre los cuales había varios de raza negra. De puertas para afuera nunca platicó ese detalle ni otro que concretó su regreso expedito a México: Estados Unidos peleaba la Segunda Guerra Mundial, su ejército necesitaba refuerzos y los reclutamientos eran constantes en ésta y en otras fábricas de la ciudad.

Las páginas de este libro desdoblan las andanzas de un personaje valiente y responsable al que no se le cerró el mundo y supo sobreponerse a su circunstancia. Mi Abuelo se forjó un porvenir contradiciendo los augurios y rompiendo los moldes de su propia familia: se casó con María Luisa hija del General Miaja (aun cuando en su casa le dijeron que no estaba a la altura para contraer matrimonio con la hija de un militar de la Republica Española de tal rango); se emancipó de sus hermanos para tener su muy modesto pero propio negocio en la Ciudad de México; y más adelante dejó su patrimonio en la capital del país para buscar nuevos horizontes en el estado de Michoacán. Los pasos que dio Alfonso Álvarez fueron siempre firmes y sobre el camino del éxito.

A Morelia llegó para establecer la Distribuidora Michoacana de Automóviles. Y aunque ésta era una tierra desconocida para él, no lo era tanto para Fernando Rodríguez Miaja (el primo de mi abuela y esposo de su hermana Pepita). Con su concuño se asoció para arrancar el negocio con matriz en la capital y una sucursal en Uruapan. ‘Ya llegó Rockefeller’ murmuraban los cafeteros de ‘El Panal’ cuando arribaba el Ing. Rodríguez Miaja a tomar café en el extinto local de la Avenida Madero. La razón era que el coche de mi Tío, un Lincoln color negro de amplias carrocerías, no se veía muy seguido por estas calles. Al cabo de algunos años mi Abuelo se quedó como único propietario de la distribuidora pagando ‘religiosamente’ hasta el último centavo del valor de sus acciones a mi Tío Fernando y la relación que tuvieron perduró conservando el respeto y la amistad. ‘La única discusión que tuve con tu Abuelo fue por un partido de futbol’ recuerda siempre mi Tío.

‘Quien tiene un amigo tiene un tesoro’ y para mi Abuelo existían pocas cosas más importantes que la amistad. En una ocasión me preguntó que si yo practicaba algún deporte; a mi respuesta negativa replicó con un consejo: ‘escoge un deporte (el que tú quieras) y dedícate para que hagas un buen grupo de amigos’. Alfonso Álvarez Barreiro tuvo muchos y muy buenos de ellos. Con algunos se juntaba para realizar proyectos altruistas y con otros para hacer negocios; con unos se reunía para hablar de política y con todos se juntaba ‘a tomar la copa’. Hubo un grupo muy especial que le dio grandes momentos de satisfacción y alegría: junto a algunos de sus compadres y otros allegados formaron una directiva con el objetivo de hacer que el equipo de futbol de la ciudad, el Atlético Morelia, subiera a la primera división. Con ese nombre bautizaron ellos mismos el referente histórico de lo que hoy es Monarcas Morelia y hasta promovieron (y lograron construir) el Estadio Morelos. Todos sus amigos fueron parte fundamental en su vida y él se dedicó a cultivar su amistad.

Don Alfonso era un hombre serio, de mucho carácter y a la hora de cumplir había que hacerlo de manera exacta. ‘La puntualidad es don de reyes y virtud de caballeros’ nos adoctrinaba mi Abuelo que tenía poca paciencia y pecaba de ser puntual. Y así como lo hacía de puertas para adentro influía también en sus trabajadores y hasta en su círculo de amistades. Pero ese no era el único rasgo de educación que lo caracterizaba. Era un hombre de mundo, formal, aseado, reservado y muy cortés. Evitaba decir malas palabras y desestimaba a los hombres que no se rasuraban diario. En los restaurantes saludaba estrictamente descendiendo casi nada la cabeza ‘aunque se apersonara la mismísima Elizabeth Taylor’ y se ceñía con rigor a una de las recomendaciones que El Inválido le da a Andrés antes de partir en el poema de Antonio Plaza: ‘…de todos piensa muy mal; pero habla muy bien de todos.’

Al lado de María Luisa Miaja Isaac, Don Alfonso formó su familia y tuvieron cuatro hijos: Patricia (q.e.p.d.), Gloria, Alfonso y Emilio. De sus matrimonios con Manuel Bartlett, Olivia Abraham e Ybett Abouchard respectivamente nacimos seis nietos: León Manuel, Alejandra, Olivia, Natalia, Alonso y yo. La casa de mis abuelos fue siempre el centro de reunión: los sábados para tomar el aperitivo en el bar, los domingos para comer la familia al completo y los fines de año para celebrar la navidad. Todas las reuniones giraban siempre en torno a la comida, el vino, el futbol y la música que ponía mi Abuelo. De algunas de ellas salieron viajes inolvidables y de todas grandes enseñanzas que me han formado y atesoro con profunda admiración.

Estoy convencido que el interés que suscitará este libro se extenderá más allá de quienes conocimos a mi Abuelo de puertas para adentro. Tan solo en el estricto sentido de la narración de sus más de 90 años de vida entrelazados con la historia del desarrollo de Michoacán; pero más por los logros y las metas conseguidas por una persona tan activa y exitosa. Don Alfonso destacó más allá de su actividad profesional principal como lo fue la distribución de vehículos de diferentes marcas en el estado de Michoacán y llegó a ser un actor principal en el desarrollo urbanístico, social, deportivo, empresarial e industrial realizando con éxito proyectos en pro de los habitantes de la ciudad y del estado. Con la misma responsabilidad que lideró el Club Rotario de Morelia y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA), asumió la presidencia del equipo Atlético Morelia; y con el mismo compromiso que impulsó la construcción del Estadio Morelos, promovió la creación del Club Campestre de Morelia.

Hubo un tiempo no muy lejano en que al menos media Morelia conocía a Alfonso Alvarez Barreiro. ‘El hombre no es de donde nace, es de donde pace’ decía él mismo. Y ‘Don Alfonso’ como era conocido y reconocido en Morelia, llegó a esta ciudad no solo para trascender en la vida profesional, si no para destacar en todos los ámbitos en los que se hizo presente. Tan necesario es el testimonio como importante es su ejemplo. Cuando conocí a mi Abuelo él estaba en el último tercio de su vida y yo era todavía un mequetrefe. Conforme he crecido, cada refrán, cada frase y cada consejo es más atinado; y conforme ha pasado el tiempo me he dado cuenta que la congruencia con la que vivió es digna de aplaudirse. En la vida de Don Alfonso, las puertas eran de cristal.

Emilio Alvarez Abouchard

Morelia, Michoacán, 2017.

Calavera bgp arquitectura

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Llegó La Muerte muy temprano al 23 de la Calle Ave María,

Apresurada, Flor le abrió la puerta

De recoger al difunto Diputado venía

preguntando por los godinez de la casa blanca.

El primero en caer fue Miguelón,

-De ésta no te salvas- se lo echó enseguida.

A Celina y Abi tomando Nescafé las sorprendió

Llevándose a las dos por tomar tan mala bebida.

Antes de llevarse a los de Chemtrol,

La huesuda indiscreta, hasta la cocina se metió,

la presencia de Ana María no advirtió,

Cuando prepararse un café ocurrió.

-Por los arquitectos vengo- exclamó La Muerte

-Tendrás que esperar hasta las diez y veinte,

Pues la puntualidad no es su fuerte-

Dijo Luis Enrique inmediatamente.

-Por la señora me paso mientras duerme,

y los de Alis que esperen antes de verme –

Bajando la escalera a Loredana encontró,

quien ni hablando italiano de la Flaca se libró.

De uno en uno, a los arquitectos fue cazando,

La Parca se los escabechó según fueron llegando

-A remodelar el panteón me pueden ir ayudando,

Para que no parezca de Tadao Ando -.

Por el de los renders fue sonriente La Catrina,

Entre quejido y quejido le quitó la gabardina

No le salvó al mas puntual de la oficina

Ni bailar música latina.

De pronto se apareció Talia

Su juguito energético tomaba

-Ni con eso ésta se me salva

Aunque tenga mucha guayaba-

Laura y Moi corriendo llegaron

El timbre dos veces tocaron

Con voz y guitarra a la Calaca deleitaron

Y ni así, de chupar faros se salvaron.

Al venezolano agarró desprevenido

-Por Max Singer o ¿por quien has venido?-

-Te llegó tu hora, mi Pana querido-

-Si no tienes ron, me quedo viendo el partido-

Un favor, La Calaca a Edgar le hizo

-Antes de que se lo casen me lo llevo al paraíso-

A Danielle no pidió permiso,

Y sin dudarlo se llevó al occiso.

Ana Laura corriendo llegó

Con su pan y su agua se sentó

La presencia de La Parca no captó

Cuando ésta la recogió.

Sin su café, Emilio no empezó a trabajar

Y a la Calaca no dudó en preguntar

-No quiero ser yo el primero, ¿Nadie se va a presentar?

-A todos me los llevé, pues un cementerio hay que dibujar.

Ivan se apareció a media mañana,

Su bicicleta amarró para evitar cualquier maña.

-¿Quién es ésta fulana?-

Pronunció antes de que se lo llevara la charlatana.

Ya al final a la Flaca, Bernardo pidió:

-Todavía no me lleves, ahorita regreso-

Un croquis del cementerio le dio,

Y con una sonrisa le contestó -Sí, sí, por eso…-

(Ciudad de México, Día de Muertos 2014)

La tarde que no fué

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@ebuenavida 

Las expectativas superaron por mucho el codiciado mano a mano entre José Tomás y Joselito Adame en la Plaza México el domingo pasado.

‘El mejor torero del mundo’ se leía en los carteles repartidos a lo largo y ancho de la #CDMX para anunciar la corrida más esperada de la temporada grande 2015-2016 del coso de Insurgentes. La ponderación era para  José Tomás (Madrid, 1975) quien se enfrentaría en un ‘mano a mano’ con Joselito Adame (Aguascalientes, 1989) en el ruedo que lo vio convertirse en torero hace veinte años. El cartel provocó tal expectación que los boletos se vendieron (a precio de oro) dentro y fuera de México. Todo kiski estaría ahí y media España (se rumoraba) asistiría a la corrida el 31 de enero pasado. Los motivos no eran pocos: el diestro español tenía 6 años sin torear en’ la México’ y el matador hidrocálido venía de triunfar en las ferias de San Isidro y de Abril en las plazas de Madrid y Sevilla la primavera pasada. Lo que sucedió en el albero lo han contado ya las plumas mas taurinas  con su exquisita narrativa. Lo que se vivió en torno al evento es digno de contarse desde el segundo tendido de Sol por un simple aficionado a la controversial fiesta.

Era una de esas ocasiones especiales.  Ni los desorbitados precios de la reventa, ni los kilómetros recorridos impidieron que la afición se acodara en el redondel para disfrutar del tête-à-tête entre el hidalgo mexicano y el hidalgo español. La leyenda y la expectativa llenaron la Monumental Plaza de Toros México ‘hasta el reloj’. Cerca de 45,000 personas abarrotaron la decimosexta corrida de la temporada en la que los símbolos estuvieron presentes en todo momento: Aguascalientes, Madrid, México, España y como telón de fondo la plaza más grande del mundo donde el de galapagar recibió la alternativa un lejano 1995.

Los éxitos de José Tomás no han sido pocos. Verbigracia las 4 orejas que cortó en Las Ventas en 2008 y las 11 que corto en Nimes en 2012. Más escuetas son sus apariciones en el ruedo. A la leyenda se le suma que sus corridas no son trasmitidas por televisión: lo que pasa en la plaza se lo llevan los aficionados. La tarde del domingo Dios no repartió suerte. Hay quienes dicen que los toros no dieron el ancho y quienes opinan que el diestro español no conectó con sus astados. Con entusiasmo se enfrentó Tomás al primero de la tarde y  le sacó algunas  faenas y una oreja que termino devolviendo a la cuadrilla. El toro, vertical cornamenta y débiles patas, le propino dos volteretas aparatosas y el disgusto de no haber lucido como todos esperábamos.  Hasta ahí llego el mítico matador español. Él tampoco quedó satisfecho.

Quien sí conecto con sus bestias fue Joselito. Siete toros de 3 ganaderías diferentes (Los Encinos, Fernando de la Mora y Xajay) aparecieron en el ruedo. El quinto fue devuelto a petición del público y último en cruzar la puerta de toriles fue el que salvo la tarde. ‘Los últimos serán los primeros’ y el séptimo de la corrida, a mano del de Aguascalientes, fue el único que le permitió lucirse y escuchar fuertes ecos de ‘ole’ con sus elegantes ‘zapopanas’ ejecutadas con precisión de reloj suizo. Torero, torero le corearon al finalizar la corrida mientras la banda de la Monumental tocaba la canción de su tierra ‘Pelea de gallos’. Dos orejas se llevó consigo y la satisfacción de resultar vencedor en su tierra.

Se auguraba una tarde histórica para la lidia. Lo cierto es que las cosas tan esperadas generalmente decepcionan. Para ponerse frente al toro hay que tener un valor que casi nadie, pero para los precios tan altos, el personaje tan mitificado y leyenda de su arte tan platicada, lo que se vivió el pasado domingo no estuvo a la altura de las expectativas. Este fin de semana se pretende ver más arte en #ZMaco2016 que el que vimos el domingo anterior la Plaza México. José Tomás ya fue invitado a volver al coso de Insurgentes para reivindicarse con su afición. Por el momento: ¡Viva Aguascalientes!, ¡Viva!